Para crear un espacio laboral que proteja, promueva y apoye el completo bienestar físico, mental y social de los trabajadores, una empresa/organización debe considerar apegarse a cuatro “avenidas de influencia” basadas en necesidades identificadas. Estos son cuatro caminos en que un empresario, trabajando en colaboración con los empleados, puede influir en el estado de salud no solo de los trabajadores, sino de la empresa/organización en su conjunto, en términos de su eficiencia, productividad y competitividad.

Estas cuatro avenidas son:

1. El entorno físico del trabajo

2. El entorno psicosocial del trabajo

3. Los recursos personales de salud en el espacio de trabajo

4. La participación de la empresa en la comunidad

Estas cuatro áreas se refieren al contenido  de un programa de entorno laboral saludable, no al proceso.  Por lo tanto, las cuatro avenidas no son entidades discretas y separadas. En la práctica cada una se intersecta y traslapa con las demás.

Por lo tanto están representadas en el modelo gráfico como círculos que se intersectan, como se muestra en la figura. Se debe aclarar que una empresa puede no tener la necesidad de avocarse a cada una de estas avenidas al mismo tiempo. La manera de abordar las cuatro avenidas debe basarse en las necesidades y preferencias detectadas mediante un proceso de evaluación que incluya una extensiva consulta a los trabajadores y sus representantes

Etapas para la implantación de un Sistema de Empresa Saludable