El Curso de Verano de este año llevaba por título Retos de futuro en materia de Prevención de Riesgos Laborales y se celebró el pasado 20 y 21 de Julio en el Palacio Miramar de Donosti.

La inauguración del VII Curso de Verano de Osalan corrió a cargo de la Consejera de Trabajo y Justicia, M.ª Jesús San José, acompañada por Txelo Ruiz, Vicerrectora de Estudiantes y Empleabilidad, Igor Álvarez, Subdirector de los Cursos de Verano de la UPV/EHU y Javier Inda, Subdirector de Osalan.

Durante las dos jornadas se han abordado los retos presentes y futuros en materia de prevención entre los que destacan: la introducción de nuevos materiales, la fabricación aditiva con plásticos y metales, la impresión 3D, el uso de drones, los vehículos no tripulados, la robótica colaborativa, el tecnoestrés… Los nuevos materiales, nuevos procesos de producción y fabricación, nuevas condiciones de trabajo que comportan nuevos riesgos laborales y que hacen imprescindible adecuar la seguridad y salud laboral a estas nuevas circunstancias.

La intervención de Sánchez Toledo & Asociados estuvo liderada por nuestra colaboradora Dolores Rico García con la ponencia titulada “PRL en empleados de bajo salario”.

El fenómeno de los bajos salarios, es una realidad y parece que a corto/medio plazo va a seguir presente en nuestro mercado de trabajo. ¿Está presente la PRL en los empleos de bajo salario? ¿Cómo es la PRL en los empleos de bajo salario? Éstas fueron algunas de las cuestiones que se abordaron en la ponencia.

Las causas de este fenómeno (empleos de bajo salario) que desde hace años lleva denunciando la Organización Internacional del Trabajo (OIT)— son variadas, pero en general tienen mucho que ver con la precarización del mercado laboral. Un fenómeno que antes se vinculaba a los países de bajos recursos o emergentes y ahora comienza a extenderse entre economías avanzadas, como España o, incluso, Alemania.

La situación de grave crisis económica (de la que aún nos estamos recuperando), los altos niveles de desempleo (especial incidencia en colectivos vulnerables-mujeres, jóvenes, inmigrantes..), las reformas laborales, los mercados globales, los cambios tecnológicos y sociodemográficos o los cambios en la forma en que se organiza y realiza el trabajo, han sido algunos de los elementos más determinantes que han propiciado grandes cambios en el mercado de trabajo y en las relaciones laborales.

Todo ello ha generado un mercado de trabajo caracterizado por:

Uso de contratación temporal de forma “indiscriminada”, flexibilidad, hiperconectividad, trabajos a tiempo parcial no voluntario, contratación a través de ETTs, contratos mercantiles (eludiendo una relación laboral), donde la disponibilidad está a la orden del día, contratos por proyecto o por cero horas, aumento del colectivo de trabajadores autónomos, freelance y emprendedores (principalmente como alternativa al desempleo) y por supuesto el fenómeno de los salarios bajos.

Los empleos de bajo salario, también han afectado durante la crisis a trabajos de formato “estándar” (a tiempo completo e indefinido), extendiéndose con gran rapidez en trabajos temporales y a tiempo parcial.

Han tenido especial incidencia en la Pequeña y Mediana Empresa, siendo los colectivos y sectores de actividad más afectados :

Colectivos

  • Trabajadores jóvenes
  • Trabajadores de edad
  • Mujeres
  • Trabajadores inmigrantes

Sectores:

  • Sector primario
  • Sector manufacturas tradicionales (textil, alimentos..)
  • Sector servicios (hostelería, comercio, servicios del hogar familiar…)
  • Empleo autónomo

Los empleos de bajo salario, con frecuencia son empleos basados en una precariedad laboral, donde existe una precariedad de derechos que también se extienden a la Seguridad y Salud laboral.

En los empleos de bajo salario existe más inseguridad laboral/contractual, se acentúan las desigualdades (mujeres, trabajadores temporales, inmigrantes…), se emplan fórmulas de Empleo temporal y a tiempo parcial (involuntario), normalmente tienen horarios difíciles (peores horarios, trabajos en festivos y nocturnos), un mayor riesgo de pobreza y un mayor riesgo para la seguridad y salud de los trabajadores (no sólo factores de riesgo tradicional sino que adquieren especial importancia los factores de riesgo psicosocial).

Durante la ponencia se abordó la situación de determinados colectivos como los Trabajadores de Empresas de Trabajo Temporal, las Empleadas de Hogar o los Trabajadores Autónomos…algunos de ellos grandes ignorados en materia de Seguridad y Salud en el Trabajo y en los que la coyuntura de crisis económica ha agudizado situaciones de precariedad laboral y de derechos en PRL.

Que las políticas estructurales y de empleo tienen incidencia en la salud de las personas es un hecho por eso es necesario afrontar el reto de llevar la Seguridad y Salud laboral a todos los trabajadores y colectivos y adoptar políticas económicas y de empleo eficaces que generen empleo no sólo en cantidad, sino de calidad, máxime cuando nuestra sociedad está demandando lugares de trabajo seguros y saludables.

Nota de prensa de Osalan sobre VII Curso de Verano “Retos de Futuro en materia de Prevención de Riesgos Laborales”